You are currently browsing the tag archive for the ‘Herrada de Landsberg’ tag.

Nuestros lectores saben que uno de los afanes de nuestro blog es recordar o dar a conocer la verdad histórica. Uno de los fraudes contra ella es la leyenda que quiere hacer aparecer la Cristiandad como un modelo de Régimen que le cerraba las puertas a las mujeres. En cambio, el Sistema en que vivimos, gobernado por políticos y banqueros muy altruistas, defendido en el exterior por ejércitos que van repartiendo la paz en el mundo e internamente por una policía que reparte caramelos a los que protestan, les habría abierto las puertas. Por eso aquí vamos a insertar una nueva entrada sobre este asunto.

subir imagen

Todavía hay gente que cree fue el altruismo de los políticos, ladrones y banqueros del Régimen Constitucional lo que le abrió la puerta a las mujeres

Antes de nada, viene muy al caso recordar que una de las instituciones históricas creadas por amor a la Verdad es la Universidad. Pues bien, no hace mucho que nos hablaban del crecimiento que está experimentando la Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (AET).

Según supimos por la Agencia FARO, ha sido refundada en la célebre Universidad de Salamanca hace unos pocos años y, como decimos, está teniendo un creciente desarrollo. Es buena ocasión para lamentarse de que vayan ya cumpliéndose las previsiones de destrucción de la Universidad por parte del Sistema sobre los que la la AET nos alertaba en su manifiesto contra el Plan Bolonia. En el contexto del Régimen de rapiña demagógica bajo el que vivimos, Bolonia es, a todos los efectos, la estafa del usuario llevada al ámbito universitario, bajo el lema demagógico de conseguir «una educación de calidad».

subir imagen

Ellos fueron los que expulsaron a las mujeres de la Universidad y persiguieron a sus profesores

Igual que la AET desenmascaró de antemano estos planes de destrucción de esa creación de la Iglesia Católica que es la Universidad, también publican en su blog un artículo que desenmascara el famoso engaño de que la mujer era apartada de los ámbitos intelectuales durante el Régimen de Cristiandad. Una de las cortinas de humo con que nos atosiga el adoctrinamiento masivo del Sistema es el de las «políticas»  de «género» de género.

Estas «políticas» cuentan con sus correspondientes ministerios de Igualdad (palabra-talismán de los que echaron a la mujer de la Universidad), con su oscurantista ideología de género, con su afán de trastornar el idioma, con la degeneración guiada de todo lo que huela a limpio y con el emputecimiento sistemático y organizado de las mujeres.

subir imagen

“la calumnia de las plumas liberal-burguesas según la cual el Régimen de Cristiandad habría impedido a las mujeres el acceso a la Universidad, en el contexto de famosos actos de demagogia pública convocados por asociaciones marxistas”

Concretamente, el artículo de la AET que reproducimos a continuación desenmascara brevemente la calumnia de las plumas liberal-burguesas según la cual el Régimen de Cristiandad habría impedido a las mujeres el acceso a la Universidad, en el contexto de famosos actos de demagogia pública convocados por asociaciones marxistas, pues el Marxismo es hijo legítimo del Capitalismo.

Y el artículo demuestra que los que echaron a las mujeres de la Universidad han sido los mismos que se han inventado la demagógica ideología feminista, quienes ahora presumen de haberle devuelto generosamente a las mujeres el «permiso» para acceder a la Universidad. «Permiso» que ellos mismos le quitaron.

Ellos, que fueron los mismos que eliminaron las Universidades y persiguieron a sus profesores, dado que la intelectualidad era reaccionaria, defensora de las libertades y enemiga de la Constitución.

Y ya desde la Cristiandad Medieval nos encontramos con casos como la de la alemana Herrada de Landsberg, que creó nada menos que una enciclopedia, entre otros ejemplos no recogidos, por evidentes razones de brevedad, en el artículo que recogemos.

Según nuestra costumbre, hemos añadido algunas imágenes y resaltados para ilustrar el artículo, que esperamos sea del agrado de nuestros lectores.

subir imagen

Santa Hildegarda de Bingen, en pleno Medievo, importantísima para la historia natural y la medicina de su época

Mendo Crisóstomo
——————

Si creemos en la buena fe de los organizadores de estos actos y no en que se trate de algunos casos más de la mentirosa demagogia revolucionaria, entonces tendremos que señalar su abrumadora ignorancia.

Ignorancia al hablar de «100 años de la entrada libre de las mujeres en la Universidad», cuando jamás se impidió la entrada de la mujer en la Universidad hasta la llegada de la Revolución a España en 1812. Éste es un hecho tan conocido y tan perfectamente establecido, que se aprendía incluso en enseñanza primaria.

subir imagen

Beatriz Galindo era conocida como “La Latina” por su erudición en lenguas clásicas, en una época de “oscurantismo” como el siglo XVI español

Mal está que lo omitan los medios del Gobierno de ocupación; pero ¿será posible que esta gente tan cultivada y tan digna de estar en la Universidad ni siquiera se haya preguntado por qué en la misma ciudad en que viven hay un instituto de enseñanza media («educación secundaria» le dicen ahora) llamado «Lucía de Medrano», en honor a esta catedrática de Humanidades de la Salamanca del siglo XVI?

¿Tan lejos llega su incultura como para no saber que en aquellas épocas de «oscurantismo» (en que la Universidad se autogestionaba), brillaban en los claustros en pleno siglo XV mujeres como Beatriz Galindo, llamada «La Latina» por su erudición en lenguas clásicas, cuya memoria guarda hasta el callejero salmantino?

subir imagen

La ilustre doctora doña María Isidra Guzmán de la Cerda, catedrática de filosofía (1785) en la Universidad de Alcalá de Henares, impulsó la «Junta de Damas» en el ámbito universitario

Y no es que hayan sido casos aislados circunscritos a lo que llaman «Siglo de Oro»; antes bien, la cosa se prolonga hasta la mal llamada «decadencia» de España. No hacía mucho que el heroico guipuzcoano Blas de Lezo cosechaba triunfos extraordinarios para las Españas como la derrota inglesa en Cartagena de Indias (1741), cuando la ilustre doctora doña María Isidra Guzmán de la Cerda obtenía el título de catedrática de filosofía (1785) en la Universidad de Alcalá de Henares.

Y que no se trataba de un caso aislado lo indica el hecho de que ella misma impulsó después la «Junta de Damas», que obviamente no se componía de boxeadores ni de obispos.

Lo que a menudo se les olvida a estos aprendices de revolucionarios es que el ideólogo de la expulsión de la mujer de la universidad fue un tal J.J. Rousseau.

Aquel lamentable tipo, tan admirado por progresistas de todo pelaje, no sólo creó la fraudulenta teoría política del «contrato social» y el disparate de basar la enseñanza en los «sentimientos» y no en la razón (que la ineficacia del sistema educativo actual ha demostrado un completo fracaso), sino que proclamaba que la mujer sólo servía «para procurarle placer» al varón.

subir imagen

“Los revolucionarios, los progresistas, fueron los únicos responsables de la exclusión de la mujer […] la izquierda se opuso rotundamente al voto femenino durante la nefasta II República”

Los revolucionarios, los progresistas, fueron los únicos responsables de la exclusión de la mujer. Son ellos quienes introdujeron la obsesión por legislarlo y regularlo todo; y son ellos los obsesionados con dominar la Universidad desde el Estado, o desde la empresa. Son ellos los enemigos de las verdaderas libertades y del verdadero derecho; por ejemplo, lo hacen también cuando se inmiscuyen en asuntos que dependen de cada familia.

Incluso mucho antes de la aparición formal de la Universidad (creación de la Iglesia Católica) nos encontramos en la vieja Cristiandad casos como el de Duoda, escribiendo el primer tratado de pedagogía durante el renacimiento carolingio. O la importancia académica de Santa Hildegarda de Bingen para la historia natural y la medicina de su época. Podríamos multiplicar los ejemplos sin fin.

subir imagen

la mediocre y supersticiosa Hipatia de Alejandría

Se ve que tampoco conocen el papel político que ya antes de la creación de la Universidad solían cumplir las mujeres. Por ejemplo, en las asambleas del Medievo cristiano, para dulcificar hostilidades e introduciendo ellas mismas las «treguas de Dios».

Fue la llegada del liberalismo y su tiranía estatista la que prohibió votar a las mujeres, cuyo voto, sin embargo, se mantuvo en las Legaciones Pontificias, no sujetas aún al control absorbente del Estado.

Ni tampoco saben nada del papel que tuvieron determinadas mujeres gobernando extensos territorios en muchas zonas de la vieja Cristiandad.

Y todavía en el siglo XIX, en el ambiente eclesiástico, no invadido aún del cáncer revolucionario, encontramos casos como el de Mademoiselle Tamisier, promotora junto a Pío IX de los congresos eucarísticos. Es más: el primer movimiento femenino organizado reclamando la acción pública de las mujeres fue suscitado por el Papa Benedicto XV, como antes la había defendido en España el tribuno tradicionalista Juan Vázquez de Mella. En cambio, la izquierda se opuso rotundamente al voto femenino durante la nefasta II República.

Que no nos vengan ahora con las mixtificaciones engañadoras y absurdas de siempre, hablando de «100 años de la mujer en la Universidad»; pues aparte de ser mentira, los responsables de la exclusión de la mujer del ámbito universitario fueron sus inmediatos antepasados ideológicos.

subir imagen

el primer movimiento femenino organizado reclamando la acción pública de las mujeres fue suscitado por el Papa Benedicto XV, como antes la había defendido en España el tribuno tradicionalista Juan Vázquez de Mella

La Universidad de Salamanca tiene como copatrona a Santa Catalina de Alejandría, auténtico ejemplo de sabia y elocuente mujer frente a la mediocre y supersticiosa Hipatia de Alejandría. La Universidad tradicional jamás impidió a la mujer la entrada en el ámbito académico, porque la Universidad es creación de la Catolicidad, y la Catolicidad es fiel hija de una mujer que es el canal por el que la humanidad recibe todas las Gracias: la Inmaculada Madre de Dios, patrona de las Españas, del Requeté y de la Universidad de Salamanca, cuya fiesta hoy celebramos.

Inmaculada de Monterrey, por José de Ribera, El Españoleto. Convento MM. Agustinas Recoletas de Salamanca