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EL TALMUD: LAS ENSEÑANZAS DE ODIO Y RACISMO DE LOS PÉRFIDOS JUDÍOS (III y final)

Por Mendo Crisóstomo

Con este brevísimo artículo ponemos punto final al leve esbozo que hemos ido desarrollando en anteriores entradas acerca del libro sagrado por excelencia del judaísmo, incluso de judíos «no practicantes»: el Talmud (abreviación de Talmud-Torah, estudio de la Torá). Queremos saciar la curiosidad de nuestros lectores acerca de lo que allí se dice y por ello hemos ido exponiendo algunos fragmentos en bilingüe. No obstante, si la curiosidad de alguno no quedare saciada, ya nos lo harían saber oportunamente.

subir imagen Tras las controversias de muchos siglos de Cristiandad y lo mucho que se ha escrito en correspondencia (por ejemplo, son bien conocidas las condenas de papas como San Pío V, Julio III, León XIII o Benedicto XIV al respecto), no es en exceso difícil indagar aún más sobre lo que allí se dice. subir imagen

Tristemente célebre fue el asesinato del afamado traductor y buen conocedor de las lenguas semíticas Rev. Iustinus Pranaitis, a manos del judío Lenin, quien, a tal efecto, ejecutaba órdenes del rabino de Moscú.

Ahora bien, de antemano advertimos que a veces no es fácil encontrar versiones completas, pues ya en 1631, en orden a evitar el acceso de los no-judíos a sus textos (tras numerosas controversias bien reconocidas por todos los historiadores a causa de lo que en el Talmud se dice), en un sínodo celebrado en Polonia, tomaron una determinación que suelen mantener a día de hoy en sus ediciones, al menos las de las facciones más oficialistas:

«Por tales razones, os ordenamos que de ahora en adelante, cuando publicareis una nueva edición de estos libros, dejéis en blanco los pasajes donde se habla de Jesús de Nazareth, haciendo un circulo como éste O; y todo rabino, como cualquier otro maestro, tenga el cuidado de enseñar tales pasajes a sus fieles sólo verbalmente. De este modo los hombres de ciencia cristianos no tendrán nada que reprochamos al respecto»

subir imagen La vigencia de obligado uso, identidad y creencia de los 63 libros que componen el grueso del Talmud (más algunos tratados más, como el Schulkhan Arukh), con tales disposiciones, se vio confirmada por un sínodo celebrado en 1866 en Hungría, con la firma de 94 rabinos, 182 abogados, 45 médicos y varios miles más de judíos de diferentes estratos sociales. Y veamos ya, como colofón, unos pocos fragmentos más:

ןהב הכ ןהב קיזחמה לכ רבדמכ םה םיוגה יסכנ

«Todas las pertenencias de los no-judíos son como si estuvieran en mitad del desierto: el primero que las alcance es su dueño» Babha Bathra 54b

יםאפר… ז ע םע בט דבעמל הב ןילדתשמד ןיליא

ומוקי לב

«Los que se empeñen en hacer el bien al cristiano…tras la muerte no resucitarán» Zohar I, 25b subir imagen

תונ מוא םו״ כול דמלל רוסא

«No es lícito enseñar un arte al cristiano» Iore dea 154, 2

ונתלואג דימ אמור ןברחב

«Cuando se produzca la devastación de Roma, entonces llegará nuestra redención» Tseror hammor, sec. Shoftim subir imagen

יםצקש ןילכושא ינפמ ןימהוזמ יםוג המ ינפמ

יםשמרו

«¿Por qué los goyim son inmundos? Porque se alimentan de cosas abominables y de reptiles» Schabbath 145b subir imagen

ונא םג רעבנש זמר לזעל ןיחלש ןיהש ריעשה

םלועה ןמ תופילקה

«Aquel cabrón que sacrificaban a Azazel (el día de la expiación) nos muestra que también nosotros estamos obligados a remover al cristiano de la faz de la tierra» Zohar f. 62, Mikdasch Melech   subir imagen

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EL TALMUD: LAS ENSEÑANZAS DE ODIO Y RACISMO DE LOS PÉRFIDOS JUDÍOS (II)

Por Mendo Crisóstomo

Ya evidenciábamos en la primera parte que el judaísmo es, fundamentalmente, la Anti-religión.

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TODO judío, aun viviendo al margen de la moral y de lo sacro, se siente siempre judío y actúa según el Talmud, salvo si se convierte

Y, por ello, todo miembro de la comunidad judía -aun viviendo de espaldas a lo sacro y a la moral-  se siente siempre especialmente ligado a su libro sagrado, el Talmud, hasta el punto de que, a no ser que se convierta, siempre se sigue considerando a sí mismo judío.

Antes de ver algunas citas del Talmudponíamos como ejemplo el caso de Ysidor Mardochai Levy (Karl Marx) como un paradigma de judío.

Sin embargo, la cosa no se detiene ahí.
Las aspiraciones de Levy pronto fueron puestas en marcha, por primera vez, por otro judío:

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El judío Lenin, financiado por la Banca, puso por vez primera en práctica las teorías del talmudista Ysidor Mardochai

Vladimir Ilich Ulianov Blank, más conocido como «LENIN», gracias a la financiación de los grandes banqueros judíos de Francia, Norteamérica, Alemania e Inglaterra.

Por eso no nos extraña que las condenas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana siempre fueran todavía más duras con el Talmud y con sus seguidores incluso que con el llamado Corán, pernicioso libro de la abominable secta fundada por el falso profeta Mahoma.

La mujer de Lenin −también judía− conocida como Krupskaya, pero cuyo verdadero nombre era Nadiezda Konstantinovna, acentuó su lucha tras la muerte de su esposo mediante el adoctrinamiento.

subir imagenEsta “mujer ejemplar”, modelo al que siguen todas las comunistas del planeta, nos da una idea de su defensa de las doctrinas talmúdicas si nos afanamos en la lectura de algunos de sus textos, siempre tan admirados por sus seguidores leninistas.

Por ejemplo, en su Outchit Gazeta escribió (10/Oct./1929):

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La judía esposa de Lenin, llamada Krupskaya, además de programar a las masas, defendía el derecho a la violación

«Aunque la socialización de las mujeres no está formalmente ratificada en la lucha soviética, debe convertirse en una realidad y penetrar en la conciencia de las masas.

Consecuentemente, cualquiera que intente defender a una mujer que es (indecentemente) asaltada, muestra una naturaleza burguesa y se declara a sí mismo a favor de la propiedad privada.

El oponerse a la violación es resistirse a la revolución comunista de octubre».

Vemos, pues, la ejemplaridad de esta célebre judía en el cumplimiento de ese modo de vida integral en la unión y cooperación supremacista con una comunidad de judíos que entre sí  se identifican.

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Desde pequeños, los judíos aprenden que «Es lícito hacer uso del fraude para con los cristianos» Babha Kama 113, b.

Y ahora, sigamos viendo algunos pasajes más, en bilingüe (hebreo-español) que nos indican las enseñanzas «sagradas» de los judíos sobre los no-judíos:

ביאת  גוי  דהויא  כבואת  בהמה

«El coito del no-judío es como el coito del animal»
Sanhedrin 74, b. Tosephoth

בראם  בצרת  אדם  לבבודם  של  ישראל  שלא  נבראו  העכ˝ום  כי

אם  לשמשם  דיום  ולילה  לא  ישבותו  ממלאכתם  ואין כבוד  לבן

מלך שישמש  אותו  בהמה  בצורת  בהמה  כי  subir imagenאם  בהמה  בצורת

«Dios creó a los cristianos en forma humana en honor de Israel, puesto que no fueron creados con otro fin que para servir a los judíos día y noche; y no se les puede dar descanso jamás de semejante esclavitud.
Pues es menester que el hijo del Rey (el israelita) no sea servido por bestias en su propia forma, sino en forma humana»
Midrash Talpioth fol. 255, d.

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«No puede darse ninguna alegría mayor a Dios Bendito que ésta que nosotros le procuramos exterminando a los impíos y a los cristianos de este mundo» Sepher Or Israel fol. 180.

הרשעים…  יש  להם  נפש  מן  הקליפה

הנקראת  מות  וצל  מות

«Las almas de los no-judíos provienen de la costra mugrienta, que se llama muerte y sombra de muerte» Emek Hammelech 23, d.

טעותו  מותרת

«Es lícito hacer uso del fraude para con los cristianos»
Babha Kama 113, b.

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«El coito del no-judío es como el coito del animal» Sanhedrin 74, b. Tosephoth

ותימה  דלהון ב סמיתו  דפומא  כבעירא  דאיהי  מיתא  ולית  לח

קול  ודבור

«Y cúmplase la muerte de los cristianos cerrándoles la boca como la de las bestias, a las que se aniquila sin voz ni habla»
Pesachim 49, b.

בעי  בר  ישראל  לעקור  הקוצים  מן הכרם  לעקור  הקליפות

ולכלותם  מעל  פני  האדמה  כי  אין חדוה  לפני  הק˝בה  גדולה

מזו  כשאנחנו  מכלים  את  הרשעים  והקליפות  מן העולם

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«Las almas de los NO-judíos provienen de la costra mugrienta, que se llama muerte y sombra de muerte» Emek Hammelech 23, d.

«El israelita sobrevive de afanarse con empeño en arrancar los espinos de la viña, esto es: en erradicar y extirpar al cristiano de la tierra.

No puede darse ninguna alegría mayor a Dios Bendito que ésta que nosotros le procuramos exterminando a los impíos y a los cristianos de este mundo»
Sepher Or Israel fol. 180.

VER MÁS

Esta vez reproducimos un interesante artículo del argentino Juan O. Alba Posse, publicado en Panorama Católico Internacional, acerca de un pérfido deicida, perteneciente a una secta protestante, que -fiel a la «tradición» de sus antepasados– se gloría en atacar violentamente a la Madre de Dios, María Santísima, en su advocación de la Virgen de Guadalupe.

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Fiel a sus antepasados, el pérfido
“predicador” judeo-hereje no ceja en
su empeño de combatir a Cristo

Por si fuera poco (y como es de esperar en un abominable sujeto de categoría semejante), el representante del pueblo maldito que creó las ideologías modernas, se afana en el «dogma» del holocuento, una de las famosas supercherías inventada por los «defensores de la libertad y tolerancia» que hoy gobiernan el mundo.

La negación de ese «dogma» es perseguido con castigos durísimos e incluso la valiente negación de tal mito por parte de algunos intrépidos y brillantes representantes de la Fe Católica ha acarreado contra éstos, en ocasiones, el odio y murmuración por parte de otros clérigos envidiosos y menos audaces que ellos.

¡Que lo disfruten! Y recuerden que el único Holocausto de la historia es el de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz.

Mendo Crisóstomo

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Los «defensores de la libertad y tolerancia» que hoy gobiernan el mundo, castigan durísimamente a quienes discrepan del dogma del Holocuento

Judío converso al evangelismo ataca violentamente a la Guadalupana

Infiltración – Indefensión

INFILTRACIÓN – INDEFENSIÓN

En los tiempos que corren, más que nunca se impone detectar los hechos que de algún modo atañen a la Iglesia, cualquiera sea su origen o magnitud. Como lo tiene demostrado la historia reciente, porque la persecución está en plena marcha.

El único “holocausto” de la historia es el de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz

Precisamente se está cumpliendo un año de cierto hecho que pudo ser a lo sumo anecdótico, pero significó una verdadera confabulación.

El escándalo alrededor de una fábula, desatado en el preciso momento que el Santo Padre disponía medidas atinentes a la unidad religiosa. Ocasión en que se desenterraron antiguas (e inobjetables) opiniones ocasionales del Obispo Richard Williamson sobre el denominado “Holocausto”*.

Dichos hasta entonces ignorados, con lo que extemporáneamente se fabricó un revuelo artificial; hasta alcanzar proporciones nunca vistas y la conmoción mediática de toda la humanidad.

Un despliegue impresionante del poderío mandante, con recíprocas muestras de temores sumisos.

Ahora, la moderna tecnología está mostrando a cierto “predicador”**, dedicado a esparcir por el mundo terroríficas diatribas contra la antigua Cristiandad y la santa Iglesia. Lo hace estrepitosamente, aparentando una devoción farisaica a N.S. Jesucristo, al Santo Evangelio y el Antiguo Testamento. Lo llaman Gary Lee. Un hombre de mediana edad y apreciable fortuna que le permite largas excursiones y la adquisición de poderosos medios; como la importante radio que posee en Puerto Rico. Su acento y su oratoria -a grandes alaridos-  supera el estilo de los pastores congéneres. Por supuesto que ello no tiene mucho de sorprendente, pero hay una particularidad que lleva a las consideraciones que siguen.

Antisemitismo El predicante tiene la obsesión del antisemitismo y ello lo  enardece hasta el delirio.

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El haber ejercido su “libertad de expresión” le costó al pacífico Obispo R. Williamson (foto) la persecución como delincuente; ocasión aprovechada también por la judería para atacar al Tradicionalismo en general y la figura del Papado

Para acusar a la Cristiandad histórica y a los cristianos contemporáneos, como promovedores –grita- del odio a los judíos. Por supuesto que por ello, la maldición del Cielo ha caído y sigue cayendo sobre los culpables… Todo expresado con incontenible furia, sin omitir la sobrecarga de la leyenda negra y el original agregado de que la Inquisición quemaba judíos.

En cuanto al “Holocausto”, asevera que las víctimas fueron 6.500.000. O sea medio millón más que el número decretado, cuya estimación crítica le costara al Obispo Williamson la persecución como delincuente. Además, Gary Lee relata su personal investigación en los sitios de exterminio, poniendo de resalto los crematorios… “donde abrían unos tubos y metían el gas”.

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Por lo cual pone en tela de juicio la intangibilidad del Dogma, con la precisión de que el gas mortífero se suministraba del modo transcripto. Un manipuleo difícilmente compatible con las herméticas cámaras de gas, cuya existencia es dogmática.

Como que la duda al respecto, fue piedra de escándalo en el “caso Williamson”.

Saña contra un Milagro Hay algo más, y más inaudito. Gary Lee ha llegado a ensañarse contra el milagro de Nuestra Señora de Guadalupe (justo cuando  al respecto se están descubriendo maravillas).

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Con satánicos alaridos, el predicador hebreo se mofa de la Santísima Virgen de Guadalupe y lanza calumnias a los españoles y a la Cristiandad

Su odio ciertamente satánico, culpa a aquella devoción mariana de todos los estragos que padece Méjico: narcotráfico, crímenes, prostitución, etc.

Como un castigo  –ruge-  por haber adorado más de 500 años a … (obviamente aquí omitimos el insulto canallesco). Se trata, sigue diciendo fuera de sí, de un invento de los españoles para mantener cegados a los indígenas.

Siempre a los gritos, burlándose, lo acusa a Juan Diego de haber visto –¡drogado!- cuatro veces en un día a… (nos resistimos a transcribir la blasfemia). Y termina argumentando a guisa de lápida, que en ningún momento la Biblia habla de la Virgen de Guadalupe…

Tal vez podría decirse que tamaña imbecilidad desmorona todo por su propia gravitación. Pero ello no quita que el energúmeno seguirá vociferando sus injurias y calumnias por el mundo. Siempre impune, reclutando adeptos; ésto es lo grave adicional. ¿Y cómo se explica todo ello? …

Por aquí vuelve el tema de la indefensión cristiana y el poder de la infiltración; trauma registrado ya hace un año en el “caso Williamson” de inevitable paralelo con la presente infamia. Para recrudecimiento ahora de la vergüenza de tantos cristianos –dignatarios incluidos- que acompañaron la impostura establecida mundialmente.

Una falacia aquella, que se podía desmenuzar palabra por palabra. Bochorno mayor todavía, por el silencio guardado cuando en Israel –como réplica por el “caso Williamson”- se propalaron por televisión gravísimas blasfemias contra Nuestro Señor y la Santísima Virgen (cfr. La Nación 21.1.09).

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La Judería aprovechó la ocasión para blasfemar en televisión contra Cristo y su Santísima Madre

Trasuntando un coro diabólico para las exequias de la civilización cristiana corroída y abatida.

Clave y espera El interés por el vil ejecutor de la campaña anticatólica comentada, lleva a investigar algo más sobre su personalidad.

Y por tal camino se pudo conocer que Gary Lee es en realidad Gary Katzelnik, judío norteamericano.

Frente a todas estas cosas, resta esperar la reacción de tantos dignatarios y funcionarios que se conmovieron automáticamente, o callaron, frente al “caso Williamson”***.

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El histérico energúmeno fariseo es Gary Katzelnik, un multimillonario judío norteamericano

Lo mismo que un repudio expreso de entidades como la DAIA, para deslindar a la pacífica comunidad judía -cuya representación manifiesta- de ofensas anticristianas que ella no comparte en modo alguno.

Diciembre de 2009

* El término “Holocausto” ha sido objetado por el presidente del Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí, Mario Eduardo Cohen  (La Nación, 24.3. 2000). El estudioso judío, dijo allí con la mayor franqueza, que “Holocausto” es una palabra incorrecta para designar padecimientos humanos del siglo pasado, puesto que designa un sacrificio de naturaleza religiosa.

**http://www.youtube.com/watch?v=hzU4xEtB_uk(con la prevención debida conviene verlo).

*** Un triste ejemplo local: Ante la expulsión del obispo Williamson de nuestro país, el Pbro. Guillermo Marcó –titular de Pastoral Universitaria de la Arquidiócesis- comentaba: “nos saca un problema de encima”. Y fustigó la inquietud histórica del prelado señalando: “Es como decir que San Martín no cruzó Los Andes, discutir esto es absolutamente ridículo”(Clarín, 22.2.09).

LA TRADICIÓN CATÓLICA: ÚNICA SOLUCIÓN CONTRA EL CAPITALISMO (III)

[Continuación de Tradición Católica contra el Capitalismo (II) ]

El que es tan débil y cobarde que no sabe vencerse a sí mismo, tampoco podrá vencer verdaderamente nunca a sus enemigos de fuera. Eso es lo que le sucede a los que viven con el cerebro lavado por su ideología.

Porque la gente vive hoy engañada por ideologías que, como su propio nombre indica, se basan simple y llanamente en el intento de aplicar utópicos “VALORES” de cuya eficacia no se tiene constancia alguna, por no tratarse de conclusiones extraídas del funcionamiento de la sociedad, sino de divagaciones mentales, es decir: simples IDEAS.

“ideología” y “pájaros en la cabeza” son la misma cosa: trampas del Sistema para mantener ocupada a gente mentalmente débil y distraer a los tontos e inútiles.

Decir “ideología” y decir “pájaros en la cabeza son una sola y la misma cosa:

inventos del sistema para mantener ocupada a gente mentalmente débil y distraer a los tontos y a los inútiles.

Todas ellas son hijas de la Revolución, todas, por tanto, trampas del Sistema. Sus luchas no son sino luchas intestinas entre facciones del mismo ejército cuyo único enemigo a la hora de la verdad es la Tradición; dicho de otro modo: se trata de la Revolución y sus ideologías combatiendo primero entre sí, y después contra la Tradición y la realidad.

Cuando los dirigentes revolucionarios y líderes ideológicos, diligentes corruptores de la sociedad, han conseguido engañar a masas de gente fomentando odios y pasiones personales y defendiendo vicios particulares, es cuando consiguen la adhesión a sus partidos políticos o “colectivos”, que no son más que invenciones antinaturales que no conducen sino a la liquidación de toda posible esperanza de justicia y de equidad.

enemigos de toda verdadera justicia social y sembradores de odio y de lucha entre los estamentos sociales, los revolucionarios atrapan a los incautos con las abominables redes de las ideologías

Respecto a cómo esos engaños, enemigos de toda verdadera justicia social y sembradores del odio entre los cuerpos sociales, han llegado a atrapar con sus redes a numerosos obreros y otros trabajadores fundamentándose en el abominable veneno de las ideologías, da buena cuenta aquel semanario tradicionalista español llamado “La Reconquista”(4 de abril de 1872. Págs. 217-218):

“El obrero de la fábrica, verdadero esclavo convertido por el liberalismo en una máquina, buena sólo para producir, pero indigna de todo cuidado moral; ese obrero a quien se encierra en una especie de lóbrega cueva, donde ni penetra apenas la luz del sol, ni el aire de los campos; ese obrero a quien no se le deja ni tiempo para pensar en Dios, ni descanso par que repose en el seno de su familia y dirija una mirada a sus hijos; ese obrero que al salir de su prisión llevando aún los pulmones llenos de

Desde el Concilio Vaticano II, numerosos herejes del Sistema, conservadores o progresistas, se hallan incrustados en las estructuras eclesiásticas corrompiendo la Tradición

nauseabunda atmósfera de la fábrica, y los ojos fatigados por la luz artificial, y los oídos estremeciéndose todavía con el atronador y monótono chirrido de las máquinas, se encuentra en medio del alegre bullicio de una gran ciudad y ve pasar a su lado un sibarita cuya fortuna sabe que está formada con bienes que arrebató a la Iglesia o que ganó en el juego de la política, el más inmoral de todos los juegos; ese obrero que al volver a su casa, si por acaso es tan venturoso que la tiene, ve por todas partes el refinamiento de una civilización sensual y materialista; ve palacios suntuosos en las calles, manjares delicadísimos en las fondas, molicie y afeminación en todas partes; ese obrero a quien le han enseñado que el clero es su enemigo y la Iglesia su verdugo arrancándole así el sentimiento de la religión, único asilo de paz y dulce sosiego en donde podía encontrar inagotables consuelos y fortaleza inextinguible, ese obrero escucha una voz que le promete hacerle dueño de toda esa riqueza material, única riqueza que él conoce y que ve una mano que le señala como suyos todos esos brutales goces del cuerpo, únicos goces a que le han enseñado a aspirar, ¿cómo no ha de abrir sus oídos a esa voz, y cómo no ha de estrechar con febril afán esa mano?”

aparentemente enemigos pero coincidentes en sus relativistas principios básicos, los revolucionarios del Sistema han conseguido engañar a masas de gente fomentando odios y pasiones personales y defendiendo vicios particulares

Esa mano que le señala tales goces vacíos es la mano de todos esos demagogos que se aprovechan de los sectores más humildes de la sociedad, sembrando en ellos la discordia y la adhesión a corruptoras ideologías, animalizadoras del hombre y destinadas a robar su auténtica libertad en pro de “Un Mundo Nuevo y Unido”, edificado en base a la Revolución.

Pues bien, desde el Concilio Vaticano II es patente que tenemos dentro de las estructuras de la Iglesia a toda esa canalla:

Los herejes que defienden la Teología de la Liberación son anticristianos marxistas disfrazados

-Unos pocos herejes que defienden la Teología de la Liberación, que no es otra cosa que un anticristiano socialismo disfrazado. Éste confunde la Justicia Social inherente a todo católico y se halla inficionado de un materialismo anticatólico demagogo, propio de los marxistas y pretende eliminar todo lo sacro y tradicional.
Tales individuos quieren construir la casa por el tejado, olvidando que la Justicia Social sólo puede imperar allá donde impere el Reinado Social de Cristo.

Los herejes conservadores adulteran la Fe y la Obediencia y pretenden reducir la Religión al márketing y a unas cuantas prácticas de piedad para ancianas

-Unos pocos herejes hipócritas que defienden el Capitalismo ¡e incluso lo intentan hacer ver como católico!, pretendiendo eliminar a Cristo de la Soberanía Social con un fariseísmo flagrante, con misas que son falsas (Novus Ordo Missae), pero a veces estéticamente adornadas; de tales individuos hace su bandera, por ejemplo, la famosa COPE.
Destronan a Cristo de la sociedad y lo quieren reducir a unas cuantas prácticas de piedad para ancianas.

La gran masa de los llamados "católicos" no se entera de nada

-Finalmente, tenemos a la gran masa de católicos, que no se entera de nada.

No se han enterado ni de que llevamos con una “Misa” protestante desde hace más de 40 años. No se han enterado de que el Concilio Vaticano II es gravemente herético y supone la Revolución Francesa dentro de la Iglesia.
No se han enterado de que la caridad no consiste tan sólo en darle unos céntimos al vagabundo que mendiga a la puerta de la iglesia.

Por último, al margen de todo esto estamos los tradicionalistas. Los que confesamos que no puede haber concordia entre Cristo y el príncipe de este mundo.

Los Tradicionalistas reclamamos los Derechos de Dios: nos limitamos a aceptar y practicar, en TODO, lo que la Iglesia Católica Apostólica Romana siempre creyó y combatimos con vehemencia las mentiras del enemigo

Los que no añadimos nada nuevo fruto de nuestras “ideas” a la Tradición Católica de siempre.
Los verdaderos católicos y no los pietistas que quieren recluir a Cristo a la vida privada.
Los que deseamos una justicia social verdadera y estamos hartos de la demagogia.
Los que pretendemos recristianizar la sociedad y entronizar de nuevo al Divino Redentor en el centro de la vida social.
Los que no nos creemos las leyendas anti-Cristiandad que el enemigo ha sembrado como cizaña para esclavizarnos encuadrándonos en sus partidos políticos que sólo buscan el enriquecimiento y/o el poder para unos pocos.
Porque, como explicó en más de una ocasión el diputado obrero tradicionalista Ginés Martínez Rubio:

“la verdadera emancipación del proletariado no puede estar más que en el cumplimiento de las Encíclicas pontificias, en la restauración de nuestros antiguos gremios; en el aniquilamiento, en fin, de los principios liberales, que si en lo político están absolutamente desacreditados después de llevar a la ruina al mundo, en lo económico han sido la bancarrota de la sociedad.”

El Capitalismo es el fruto más duradero de la Revolución y es la base del Sistema actual. Los frutos del Capitalismo son observables a día de hoy.

Y esto en momentos como los actuales se ha vuelto más evidente que nunca.
Por consiguiente, la única solución posible a todos y cada uno de los problemas de injusticias sociales consiste en desmontar la Revolución, pues el Capitalismo no es sino obra de ésta, al haber acaparado la propiedad y los medios de producción, desligándolos de su función social y utilizándolos como herramientas para la lucha salvaje y despiadada de unos individuos contra otros.
En suma, la forma de que cada uno obtenga lo que merece y la Propiedad y el Trabajo vuelvan a ser instrumentos al servicio de la concordia social y del verdadero bienestar, es quela economía vuelva a estar sometida a la moral, único medio infalible para acabar con toda crisis económica.

El único método para que el Trabajo y la Propiedad recuperen su sentido y pueda vivirse en armonía, consiste en suprimir toda palabrería vana y aplicar medidas concretas, sin ideologías

¿Cómo acabar ya mismo con la explotación y hacer que la economía esté sometida a la moral? Nos lo explica en parte también el diputado obrero Don Ginés Martín Rubio (La cuestión social, pág. 29), pero con medidas concretas, no con divagaciones, ni tampoco con ideología o palabrería vana:

En virtud de ello, el ponente que suscribe propone que se adapte como medio de llegar a la concepción cristiana del Trabajo y de la Propiedad, para con ello evitar la explotación del hombre por el hombre, base de la concepción liberal de la economía y en su puesto crear:
a) En la pequeña industria, cooperativas gremiales de artesanía, acogidas a lo que determina el Fuero del Trabajo en su declaración cuarta, y la Ley vigente de Cooperativas.
b) En la mediana y gran industria, se puede emplear la cooperativa de producción, que en sí funcionaría como la actual sociedad anónima, es decir, perfectamente viable sin perjuicio económico de tercero, ya que a los productores o propietarios que quieran seguir explotando negocios particulares, nadie se lo impide, acogidos a la vigente concepción sindical del trabajo.”

Pues, ¿qué? las crisis económicas y los enfrentamientos sociales se evitan muy fácilmente: desde el momento en que son suprimidas las ideologías y los colectivos y partidos políticos a ellas ligadas, que sólo sirven para ensalzar los vicios y lacras particulares y para crear discordia, desunión y descontento social.
Se soluciona todo en cuanto sean restaurados los gremios sociales naturales y les sea devuelta su legítima potestad secular sometida a los principios de la Tradición.

Se solucionará para siempre todo el problema económico en cuanto se restaure el Reinado Social del Corazón de Cristo, basado en el amor misericordioso

Se solucionará, en fin, en cuanto se restaure el Reinado Social de Cristo y la sociedad se sustente en los principios que de verdad funcionaron, que se basan no en la avaricia sino en la Caridad, en ese amor misericordioso que durante siglos rigió la Cristiandad. Como sintetiza Hilaire Belloc («La crisis de.nuestra civilización», pags. 154 y 155):

El Capitalismo constituye una calamidad no porque defienda el derecho legal a la propiedad sino porque representa, por su propia naturaleza, el empleo de ese derecho legal para beneficio de unos pocos privilegiados contra un número mucho mayor de hombres que, aunque libres y ciudadanos en igualdad de condiciones, carecen de toda base económica propia.


Por lo tanto, la calamidad básica que de una manera drástica llamamos capitalismo, debiera, con más precisión llamarse «Proletarianismo», dado que las características del mal estado de la sociedad que hoy llamamos «Capitalismo» no consisten en el hecho de que unos pocos tengan propiedades sino en el hecho de que la mayoría, aún cuando desde el punto de vista político sean iguales a sus amos y libres para ejercer todas las funciones inherentes a un ciudadano, no pueden disfrutar la libertad económica completa. […] La presencia de un proletariado tan amplio es la que imparte el tono a todo el conjunto de la sociedad y lo que hace que ella sea una Sociedad Capitalista”.

Como deja claro Belloc, no puede haber verdadera “libertad económica” mientras haya individuos que no gocen de ella, pues la libertad, para ser verdadera libertad y no libertinaje, debe someterse a la moral, tanto en el plano económico como en todos los demás.

En cambio, la noción liberal de “libertad económica” que trajo la Revolución Liberal al engendrar el Capitalismo, no es más que un concepto luciferino de libertad; es decir, la licencia de unos pocos para el robo y explotación despiadados.

En esta ocasión reproducimos un artículo del estudioso Luis Fernando Pérez, insigne estudioso que hace gala de una gran honradez intelectual.

En la Edad Media, tanto varones como mujeres tenían acceso a la Educación, que era libre y gratuita

En la Edad Media, tanto varones como mujeres tenían acceso a la Educación, que era libre y gratuita

Efectivamente, tal honradez la demostró eficazmente al convertirse a la Religión Verdadera a base de buscar la Verdad, después de haber estado sumergido en las herejías protestantes y en las nefastas doctrinas ocultistas y New Age.

Tras extraerlo de http://www.apologetica.org, le hemos añadido nosotros algunas ilustraciones, subrayados, hipervínculos y notas que faciliten su lectura y comprensión.

Como indica el artículo, no sólo la Edad Media no fue una época de analfabetismo, oscurantismo e ignorancia, sino todo lo contrario; incluso, socialmente hablando, el artículo nos muestra cómo en el Régimen de Cristiandad los niños (hombres o mujeres) se educaban gratuitamente y podían ascender sin problemas en la escala social (en caso de tener cualidades) independientemente de su estamento, contrariamente a lo difundido por el Liberalismo, que se basa en el mamoneo.

Asimismo, el lector comprobará la falsedad del mito inventado por los herejes protestantes de que en la Edad Media hubiese un desconocimiento de la Sagrada Escritura.

En resumidas cuentas, un excelente artículo que desmonta unas cuantas calumnias que se han extendido contra la instrucción y educación de la gente en la Edad Media.

Mendo Crisóstomo

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Algunos mitos protestantes

Sobre la supuesta “ignorancia bíblica” de los tiempos medievales

por Luis Fernando Pérez

La obra Sección I del Griego del Nuevo Testamento, que facilita en sus cursos de lenguas bíblicas la entidad protestante s.e.u.t. (Seminario Evangélico Unido de Teología, ligado a la Iglesia Evangélica Española y a la Iglesia Española Reformada Episcopal), no se centra en la lengua griega, como sería de esperar, sino que incursiona en el terreno de la exégesis y de la historia al exponer algunos de los principios “exegéticos” de la pseudo-reforma protestante, así como al enseñar sin rubor los mitos de la historiografía “reformada”. Vamos a ver cómo esta obra maestra de manipulación ideológica carece de base científica y bíblica.

Mito primero


Se trata de la supuesta ignorancia de los pueblos de Europa en materia bíblica antes de la pseudo-reforma protestante, tal y como se afirma en la lección 34 de la Sección I (pág. 5.8), donde se dice a propósito de la Edad Media, la “Edad de las tinieblas”, que dicha ignorancia se debía a estar escrita la Biblia “sólo en idiomas antiguos, como el latín y el griego. La Biblia estaba sólo disponible, mayormente, en latín, y el hombre corriente de entonces no estaba más versado en latín que el operario de una fábrica de Ford en la actualidad”; y “un poco antes de la Reforma, algunos comenzaron a traducir la Biblia a lenguas europeas (…) a pesar de la terrible oposición y persecución”.
Parece imposible mayor número de falsedades en tan pocas líneas.

Vamos por partes:

1) La Edad Media comienza en el siglo V d.C., a contar desde el año de la caída de Roma. En dicha época la mitad occidental del antiguo imperio romano, dominada por los bárbaros, hablaba latín y disponía de una excelente versión de la Biblia: la Vulgata de San Jerónimo; la mitad oriental del imperio, que sobrevivió hasta que los turcos conquistaron Constantinopla en el siglo XV, hablaba griego y podía leer en esa lengua tanto en Nuevo Testamento como el Viejo (este último en varias versiones, como la de los LXX); de suerte que en la Edad Media el pueblo tenía un conocimiento amplísimo de las Escrituras.
2) La Biblia se traducía a las lenguas vernáculas muchos siglos antes de la pseudo-reforma de Lutero, Calvino y compañía, pues:
a) Los santos católicos Cirilio y Metodio tradujeron la Biblia al

Los santos Cirilo y Metodio tradujeron la Biblia a una lengua bulgar en plena Edad Media. Su caso no fue una excepción.

Los santos Cirilo y Metodio tradujeron la Biblia a una lengua vulgar (búlgaro) en plena Edad Media. Su caso no fue una excepción.

búlgaro antiguo en el siglo IX, ¡en plena Edad Media, la “Edad de las tinieblas”! (cf. Lengua y Literatura Latinas I, autores varios, UNED, Madrid, 1986, pág. 32, e Iniciación a la fonética, fonología y morfología latinas, José Molina Yébenes, Publicacions Universitat de Barcelona: Barcelona 1993, pág. 4); así, los búlgaros podían leer la Biblia en su lengua.

b) El obispo Ulfilas (arriano, no católico), evangelizador de los godos de Dacia y Tracia, tradujo la Biblia al gótico pocos años antes de que San Jerónimo acabara la Vulgata, de suerte que cuando llegaron las “tinieblas” medievales ¡los godos podían leer la Biblia en su lengua materna! (cf. José Molina Yévenes, op. cit., pág. 5; Esteban Torre, Teoría de la traducción literaria, Ed. Síntesis, 1994, pág. 24, y UNED, op. cit., pág. 32).

c) El monje católico Beda el Venerable tradujo al anglosajón o inglés antiguo el Evangelio de San Juan poco antes de su muerte, acaecida en el año 735, o sea: ¡en plena Edad Media, “la Edad de las tinieblas”! (cf. Esteban Torre, op. cit., pág. 24).

d) El gran historiador Giuseppe Ricciotti, autor de obras meritísimas como Vida de Jesucristo (Ed. Luis Miracle, Barcelona 1978) e Historia de Israel (Ed. Luis Miracle, Barcelona 1949), nos informa en su introducción a la Sagrada Biblia de que, en Italia, “la Biblia en lengua vulgar era popularísima en los siglos XV y XVI”, y de que “desde el siglo XIII se poseen” traducciones italianas de la Biblia, aunque “se trata de traducciones parciales”, es decir, aunque se trata de traducciones de los libros sagrados más memorables y accesibles, pues a nadie, excepción hecha de unos cuantos eruditos, le interesaba, p. ej., el elenco interminable y fastidiosísimo de las genealogías del libro de los Números (tomado de sì sì no no, n. 70, abril 1998, pág. 7).

e) La obra Historia de la Literatura I (Antigua y Medieval) (autores varios, UNED, Madrid, 1991, pág. 103) nos informa de lo siguiente tocante a las versiones castellanas de la Biblia:

El propio heresiarca criptojudío Juan Calvino tuvo que recordarle a Lutero que éste no había sido el primero en traducir las Escrituras al alemán

Incluso el propio heresiarca criptojudío Juan Calvino tuvo que recordarle al heresiarca Lutero que éste no había sido el primero en traducir las Escrituras al alemán

“hallamos en el siglo XIII otro grupo de obras formado por las traducciones de la Biblia que se realizaron en este periodo. Ya en la primera mitad del siglo nos encontramos con el primer texto conservado que se incluye en este grupo: la Fazienda de Ultramar.
Pese a que algunos han querido retrasar su redacción hasta mediados del siglo XII, no parece, por su lengua, que fuere escrita en fecha tan temprana. No es una simple versión de la Biblia. Contiene, junto a la propia traducción (realizada, al parecer, no directamente de la Vulgata sino de una traducción latina del siglo XII efectuada sobre los textos hebreos), otra serie de materiales: descripciones geográficas, relatos tomados de la antigüedad clásica… Parece que pretende ser una especie de guía para los peregrinos que viajaban a Tierra Santa. Mediante estas traducciones de la Biblia se consiguió que personas que sabían leer en su propia lengua pudiesen recibir más directamente las enseñanzas religiosas. Las versiones eran también aprovechadas para lectura en voz alta realizada en grupos reducidos. La Iglesia española de la época no era muy partidaria de las Biblias romances, y de hecho en el Concilio de Tarragona de 1233 llegó a prohibir su lectura.
Pese a ello la traducción de las Escrituras no fue abandonada, se desarrolló ampliamente a lo largo del siglo XIII y las Biblias romanceadas fueron leídas incluso por los reyes de la época”.

Está claro: mucho antes de Calvino y Lutero, el pueblo castellano leía la Biblia en su lengua. La enorme extensión de las traducciones castellanas muestran que el derecho prohibitivo del Concilio Tarraconense o no se aplicó o enseguida cayó en desuso. Dicha decisión conciliar tenía su explicación:
antes de autorizar la lectura de una versión había que mirar si acaso estaba bien hecha, sin falseamientos del texto sagrado. La escasa calidad literaria de las versiones junto con el aditamento de otros materiales no era de lo más a propósito para alejar toda sospecha; pero no se persiguió a nadie por traducir la Biblia al castellano, lo cual es muy significativo.

f)La Edad Media presenció el florecimiento en Francia de un gran número de traducciones de la Sagrada Escritura a todas las lenguas y dialectos de Oc y de Oil [para todas las antiguas versiones francesas nos remitimos a: P. C. Chauvin, La Bible depuis ses origines jusqu’à nos jours]. Se poseen algunas que se remontan al siglo XII e incluso a finales del XI. En el siglo XIII, la Universidad de París presentó una traducción de ambos Testamentos que hizo ley durante mucho tiempo. Con todo, aparecieron otras versiones francesas, particularmente en el siglo XIV.

El territorio sobre el que actualmente se asienta el Estado Francés, presenció durante toda la Edad Media un gran número de traducciones de la Sagrada Escritura a todas las lenguas y dialectos

El territorio sobre el que actualmente se asienta el Estado Francés, presenció durante toda la Edad Media un gran número de traducciones de la Sagrada Escritura a todas las lenguas y dialectos

Una de ellas, la de Guyart Desmoulins, de finales del siglo XIII pero actualizada tocante al estilo, se imprimió desde 1478 en cuanto al Nuevo Testamento, y en su totalidad en 1487″ (Daniel Raffard de Brienne, Traductor, Traditor. Les nouvelles traductions de l’Écriture Sainte, en la revista Lecture et Tradition, julio-agosto de 1986).

Lutero se jactaba de haber sido el primero en traducir la Biblia al alemán, pero ya el heresiarca Calvino le recordó que dicho honor no le pertenecía; en efecto, sabemos que el fraile editó en 1522 el Nuevo Testamento, y en 1532 lo restante, y que “se ha dicho de esta versión, con gran falta de verdad histórica, que era la primera versión alemana en lengua vernácula, cuando para entonces sólo en Alemania había catorce versiones en lengua erudita y cinco en lengua corriente. Además había muchas versiones parciales, como del Nuevo Testamento, de los Salmos… (cf. Janssen: Geschichte des deutschen Volkes seit dem Ausgang des Mittelalters, 8 vv., Friburgo, 1883-1893, tomo I, pág. 51)” (Francisco J. Montalbán, S.I., Los Orígenes de la Reforma Protestante, Razón y Fe, Madrid 1942, pág. 129).

g) El gran historiador Ricardo García-Villoslada nos informa también de las versiones germánicas de la Biblia antes de Lutero:

Muchos opinan que la obra principal de Martín Lutero en su vida fue la traducción de la Sagrada Escritura al idioma de su pueblo. No cabe duda que la versión vernácula de la Biblia y la divulgación de la misma, ofreciéndola como única norma de fe, jugó un papel importantísimo en la fundación y establecimiento de la Iglesia luterana. Exagerando sus méritos, por otra parte innegables, solía repetir que en la Iglesia, antes de él, nadie conocía ni leía la Biblia (Tischr. 3795 III 690; ibid., 6044 V 457 y otros muchos lugares). Hoy el lector se ríe de tan injustas aseveraciones, dictadas por la pasión. Recuérdese lo que dijimos de la lectura de la Biblia cuando Fr. Martín era novicio en Erfurt. Francisco Falk ha contado no menos de 156 ediciones desde la invención de la imprenta hasta 1520 (F. Falk, Die Bibel am Ausgange des Mittelalters [Maguncia 1905] 24). Sebastián Brant comienza su conocido poema Nave de los locos (1494) con estos versos:
`Todos los países están hoy llenos de Sagrada Escritura -y de cuanto atañe a la salud de las almas-, de la Biblia’, etc. Traducciones alemanas de toda la Sagrada Escritura existían no pocas antes de Lutero, por lo menos catorce en alto alemán y cuatro en bajo alemán, sin contar las versiones parciales, salterios, evangeliarios, etc. En el siglo XIV se hizo en Baviera una traducción total, que el impresor alsaciano Juan Mentelin hizo estampar

Juan Mentelin imprimió una de las numerosas versiones de la Biblia en alemán. Mucho antes de la aparición de Lutero y sus herejes seguidores

Juan Mentelin imprimió una de las numerosas versiones de la Biblia en alemán. Mucho antes de la de Lutero y sus herejes seguidores

en Estrasburgo en 1466, y que con algunas modificaciones fue reimpresa trece veces antes de que apareciese la de Lutero, llegando a ser como una Vulgata alemana, según Grisar. (Puede consultarse la gran edición de W. Kurrelmeyer, Die erste deutsche Bibel [Tubinga 1903-15], 10 tomos con el texto primigenio y las correcciones de las 13 ediciones posteriores. Véase también W. Kurrelmeyer, The Genealogy of the Prelutheran Bibles, en The Journal of Germanic Philology, 3,2 [1900] 238-47; W. Walter, Die Deutsche Bibel: übersetzung des Mittelalters, Braunschweig 1889-92)” (García-Villoslada, Martín Lutero, BAC, Madrid 1976, t. II, pág. 399).
h) También se puede mencionar la traducción de la Biblia, en la Edad Media, a otras lenguas indoeuropeas, como el armenio (cf. UNED, op. cit., pág. 30 y Molina Yébenes, op. cit., pág. 4), hecha en el siglo V, ¡el siglo en que comienza la “Edad de las tinieblas”!

Durante la Edad Media, la educación era totalmente accesible para cualquiera

Durante la Edad Media, el conocimiento estaba abierto a todos

Con lo dicho hasta ahora es suficiente para demoler uno de los mitos de la historiografía protestante: la tremenda ignorancia en punto a la Biblia en que la malvada Iglesia Católica mantenía a los pueblos cristianos medievales.


Mito segundo

En la Edad Media “la mayoría de las personas no sabían leer ni escribir. Así que estaban `a oscuras’ por lo que respecta a toda clase de conocimiento, ya que no podía ser comunicado” (Lección 34 de la Sección I, pág. 5.8).

¡Esto es genial! ¿Dónde debió estudiar historia el autor? ¿En un cursillo televisivo de la BBC?

Veamos lo que nos dice sobre este asunto esa ciencia llamada Historia:

En la Edad Media, como en todas las épocas, el niño va a la escuela. Por lo general, es la escuela de su parroquia o del monasterio más cercano. En efecto, todas las iglesias tienen una escuela: a ello obliga el Concilio de Letrán de 1179, y en Inglaterra, país más conservador que el nuestro, todavía puede verse la iglesia junto a la escuela y el cementerio. Muchas veces son fundaciones señoriales las que garantizan la instrucción de los niños; Rosny, una pequeña aldea a orillas del Sena,

La instrucción, en la sociedad política cristiana, era algo garantizado para ambos sexos y para todos los estamentos

La instrucción, en la sociedad política cristiana, en la teoría y en la práctica, era algo garantizado para ambos sexos y para todos los estamentos

tenía desde comienzos del siglo XVIII una escuela que había fundado hacia el año 1200 su señor Gui V Mauvoisin. Otras veces se trata de escuelas exclusivamente privadas; los habitantes de un poblado se asocian para mantener a un maestro que toma a su cargo la enseñanza de los niños. (…)También los capítulos de las catedrales estaban sometidos a la obligación de enseñar dictada por el Concilio de Letrán
(Nota 1: En cada diócesis, dice Luchaire, aparte de las escuelas rurales o parroquiales que ya existían… los capítulos y los principales monasterios tenían sus escuelas, su personal de profesores y alumnosLa societé française au temps de Philippe Auguste, pág. 68).

El niño entraba en ellas [en las escuelas] a los siete u ocho años de edad, y la enseñanza que preparaba para los estudios universitarios se extendía a lo largo de una década, lo mismo que hoy, de acuerdo con los datos que proporciona el abad Gilles el Muisit. Varones y niñas estaban separados; para las niñas había establecimientos particulares, tal vez menos numerosos, pero donde los estudios alcanzaban a veces niveles muy altos. La abadía de Argenteuil, donde se educó Eloísa, proporcionaba el aprendizaje de la Sagrada Escritura, letras, medicina y hasta cirugía, aparte del griego y el hebreo, que introdujo Abelardo. En general, las escuelas daban a sus alumnos nociones de gramática, aritmética, geometría, música y teología, que les permitían acceder a las ciencias que se estudiaban en la Universidad; algunas incluían alguna enseñanza técnica. La Histoire Littéraire menciona como ejemplo la escuela de Vassor en la diócesis de Metz, donde al mismo tiempo que aprendían la Sagrada Escritura y las letras, los alumnos trabajaban el oro, la plata y el cobre (Nota 2: L. VII, c. 29; registrado por J. Guiraud, Histoire partiale, histoire vraie, pág. 348). (…) En esta época los niños de las diferentes clases sociales se educaban juntos, como lo atestigua la conocida anécdota que presenta a Carlomagno irritado contra los hijos de los barones, que eran perezosos, contrariamente a los hijos de los siervos y los pobres. La única distinción que se hacía era la de la retribución, dado que la enseñanza era gratuita para los pobres y de pago para los ricos. Veremos que esa gratuidad podía prolongarse mientras duraran los estudios y también extenderse al acceso al título, puesto que el ya mencionado Concilio de Letrán prohíbe a las personas cuya función era dirigir y controlar las escuelas `que exijan a los candidatos al profesorado una remuneración para que se les otorgue el título’.

Mediante concilios como el I de Letrán, la Santa Iglesia Católica se aseguraba de evitar que robasen a nadie con tasas por recibir una educación

Mediante concilios como el I de Letrán, la Santa Iglesia Católica se aseguraba de evitar que robasen a nadie con 'tasas' por recibir una educación

Por otra parte, en la Edad Media había poca diferencia en la educación que recibían los niños de diferente condición; los hijos de los vasallos más humildes se educaban en la mansión señorial junto a los del señor, los hijos de los burgueses ricos estaban sometidos al mismo aprendizaje que el del más humilde artesano si querían atender a su vez el comercio paterno. Ésta es sin duda la razón por la cual hay tantos grandes de origen humilde: Suger, que gobernó Francia durante la cruzada de Luis VII, era hijo de

Suger, regente de Francia durante la Cruzada de Luis VII, era hijo de siervos. Su caso no era una excepción

Suger, regente de Francia durante la Cruzada de Luis VII, era hijo de siervos. Su caso no fue una excepción

siervos; Maurice de Sully, el obispo de París que hizo construir la iglesia de Nôtre-Dame, nació de un mendigo; San Pedro Damián fue porquero en su infancia, y Gerbert d’Aurillac, una de las luces más fulgurantes de la ciencia medieval, fue también pastor; el papa Urbano VI era hijo de un zapatero de Troyes, y Gregorio VII, el gran Papa de la Edad Media, de un pobre cabrero. A la inversa, muchos grandes señores son letrados cuya educación no debió diferir en mucho de la de los clérigos: Roberto el Piadoso componía himnos y secuencias latinas; Guillermo IX, príncipe de Aquitania, fue el primero de los trovadores; Ricardo Corazón de León nos dejó poemas, lo mismo que los señores de Ussel, de Baux y muchos otros; para no hablar de casos más excepcionales como el del rey de España Alfonso X” (Régine Pernoud, A la luz de la Edad Media, Ed. Juan Granica, Barcelona 1988, págs. 115-118).
Todo lo anterior, pura historia, nos presenta un cuadro de la Edad Media muy distinto del dibujado por la mitología protestante: la instrucción era vastísima, todo el mundo tenía acceso al conocimiento de las Escrituras, y la cultura era gratuita para los pobres (lo contrario de lo que ocurre en nuestro mundo protestantizado).

¿Dónde están, pues, las “tinieblas” medievales? Tan sólo en la mente de los mitógrafos protestantes.

Luis Fernando Pérez

luisfdo@civitasdei.org